La campaña

EnllaçosInforme “Worldwide Investments in Cluster Munitions: A shared responsability” (Inversiones en bombes de racimo en todo el mundo: una responsabilidad compartida)
. Descárgate el informe entero, en inglés (PDF 1.37 MB)
. Descárgate las cuestiones clave, en inglés (PDF 7.89 MB)
. Visita la web del informe
. Definiciones y terminología sobre desinversión, en inglés (PDF 101KB)
. Legislación sobre las inversiones en bombas de racimo en diferentes países

Las bombas de racimo han matado y herido a miles de civiles durante los últimos 40 años y hoy, lo siguen haciendo

 

La prohibición de las bombas de racimo

En 2008, los gobiernos negociaron un tratado internacional legalmente conocido como la Convención sobre Bombas de Racimo que prohíbe el uso, la producción, el almacenamiento y la transferencia de estas bombas. También prohíbe a todos los países que se han sumado a la Convención que apoyen cualquier actividad prohibida por el texto como, por ejemplo, la producción de bombas de racimo. Hasta ahora más de 100 países se han sumado al tratado.

Invirtiendo en la producción de bombas de racimo

Las bombas de racimo se continúan produciendo en algunos países que todavía no las han prohibido. Además, aunque los estados que han firmado la Convención las deben dejar de producir, algunos bancos u otras instituciones financieras, en o de estos países, continúan financiando su producción por medio de inversiones en corporaciones que las fabrican en algún otro lugar. Esto mina el compromiso que estos países han asumido para prohibir estas armas y va en contra de sus obligaciones ante la ley internacional.

Para ayudar a controlar y disminuir el flujo de fondos hacia corporaciones que todavía fabrican bombas de racimo, la Cluster Munition Coalition inició la campaña Stop Inversiones Explosivas en octubre de 2009, con el lanzamiento del informe sobre inversiones en municiones de racimo por parte de instituciones financieras. Los objetivos de la campaña son dar a conocer a la ciudadanía las instituciones financieras que invierten en la producción de bombas de racimo, animar a las propias instituciones financieras a articular unas líneas de actuación más claras sobre las inversiones éticas respeto a las bombas de racimo y presionar a los gobiernos para que adopten una legislación que prohíba la inversión en bombas de racimo.

Bombas de racimo: una historia de dolor

Una bomba de racimo es un arma que puede contener hasta centenares de pequeñas submuniciones explosivas. Se puede lanzar desde el aire o desde tierra y cuando explota, se abre y suelta las municiones sobre una amplia zona. Todo lo que quede dentro del área de explosión quedará destrozado, sin hacer distinción entre objetivos militares y civiles. Muchas de las municiones no explotan al llegar a tierra y, de hecho, una gran cantidad de ellas quedan desperdigadas y continúan matando durante años, o incluso décadas, después de ser lanzadas.

Las bombas de racimo han matado y herido decenas de miles de civiles

Las bombas de racimo se han usado en más de 30 países, han matado y herido decenas de miles de civiles y devastado los medios de vida de miles de personas. En los años 70, se usaron más de 380 millones de submuniciones en Camboya, Laos y Vietnam y muchas de ellas todavía hoy están matando a personas. En la pasada década, las bombas de dispersión se usaron en Albania, la antigua Yugoslavia, la República Democrática del Congo, Irak, Afganistán, el Líbano, Israel y Georgia.